La cronoterapia suministra la sustancia óptima en el momento más eficaz.
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Introducción a la cronobiología:

curación más efectiva con el reloj interno

Los conocimientos sobre los efectos de las sustancias vegetales son cada vez más concretos. Se conciben preparados con objetivos verdaderamente especiales a partir de muchísimas docenas de sustancias vegetales. Especialmente importante para ello es conocer en qué momento y en qué combinación debe ponerse a disposición de nuestro organismo. La cronoterapia prescribe las medidas terapéuticas en consonancia con el reloj interno. Una compleja reglamentación prescribe el mejor momento en que se logra el mayor efecto con la dosis más pequeña para lograr la inteligente interacción de las sustancias entre sí. La sorprendente ciencia de la cronobiología corrige aquí los desarrollos erróneos de los decenios pasados. Así se evita hacer lo correcto en el momento falso.

Una compleja reglamentación prescribe el mejor momento en que se logra el mayor efecto con la dosis más pequeña para lograr la inteligente interacción de las sustancias entre sí.

La cronoterapia puede ser el factor decisivo para apoyar al cuerpo justo cuando esa ayuda desencadena el mayor efecto. Se aumenta la eficacia de un tratamiento y se reducen los efectos secundarios no deseados.

Los cuatro principios de la cronoterapia son:

  • la sustancia óptima
  • la cantidad correcta
  • el órgano destinatario al que se dirige
  • el momento más eficaz

El joven movimiento de la medicina antiedad tiene una meta muy alta: quiere cambiar los procesos biológicos en el cuerpo humano. Estas características han surgido durante millones de años. Cada tejido, cada órgano tiene un margen vital limitado. Nuestro envejecimiento tiene una historia de evolución enormemente larga. Tenemos la confianza de poder anularla o invertirla en el curso de pocos decenios.

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